jueves, 22 de noviembre de 2012

¡Tócale las teclas!

Quien nunca ha tocado una guitarra, no sabe lo que es extrañarla —lógica contundente, lo sé— es un sentimiento curioso: No sabes que la extrañas, hasta que vuelves a tocarla.

Cuando sientes de nuevo la suave tensión de las cuerdas al contacto con tus dedos y sientes sobre tu pierna la curva de su cuerpo—el de la guitarra—, te percatas, con erótica lucidez, de lo mucho que la echabas de menos.

Lo mismo es válido para cualquier otro instumento, porque la pasión no yace en el metal de las cuerdas ni en la suavidad de la madera; yace en la música. "Vivo por ella", diría Andrea Bocelli, y vaya que vale la pena vivir por ella.

Hoy celebramos al músico y su noble oficio. No se me ocurre mejor forma de hacerlo, que inspirando a quien nunca ha sentido la música vibrar en su pecho.

Así que tócale las teclas, las cuerdas o los tambores. Lo que sea, pero tócala.

2 comentarios:

  1. La música no existe si no la escuchas.

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  2. Atinado comparativo con la auscencia de los seres amados....

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